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La importancia que tiene IFC en BIM

La importancia que tiene IFC en BIM

10 razones por las que el formato IFC es fundamental para el éxito del diseño BIM

Building Information Modeling (BIM) caracteriza el sector de la construcción y es un requisito obligatorio para la adjudicación de contratos en un número creciente de países.

El objetivo es lograr una gestión eficiente de proyectos. Los requisitos previos para lograrlo son la transparencia, la buena comunicación y la colaboración interdisciplinar.

El foco está en el modelo digital del edificio que contiene toda la información de las diversas disciplinas. A estas alturas todo el mundo sabe que BIM no es un software, sino un método de trabajo para el sector de la construcción donde personas, procesos y herramientas cooperan de forma orientada a objetivos.

En teoría, todo esto suena simple, pero para los diseñadores presenta un gran desafío. En particular, el intercambio de datos CAD en el pasado ha resultado imperfecto con el método de trabajo convencional. El intercambio de diferentes formatos entre los distintos programas informáticos de las distintas disciplinas ha provocado a menudo una pérdida de información.

Para garantizar un proceso BIM fluido, se ha desarrollado un formato de datos neutral: el formato IFC

Todas las soluciones de diseño compatibles con BIM del mercado (principalmente Allplan, Archicad, Vectorworks y Autodesk Revit) funcionan con formatos de archivo propietarios. Para sentar las bases para el intercambio de datos más fluido posible en el proceso BIM actual, era necesario pensar en un formato de archivo compartido, un lenguaje común. La primera piedra ya se había colocado en 1995 con la “International Alliance for Interoperability” (IAI), cuando aún no se hablaba de BIM (Building Information Modeling).
En ese momento, los primeros modelos 3D se difundieron entre los pioneros de algunas oficinas de diseño. Pero la transferencia de datos de diseño de un software CAD a otro o a programas de licitación ya era necesaria y también se podía lograr con las primeras versiones del formato IFC. Desde entonces, la interfaz de intercambio de IFC ha acompañado a los diseñadores a lo largo de la evolución de los procesos de construcción y, con la introducción de BIM en la rutina diaria de diseño, se ha vuelto más importante que nunca.

IFC y buildingSMART están estrechamente vinculados entre sí.

La organización anterior, el IAI, se creó por iniciativa de las principales empresas de desarrollo de software con el objetivo de avanzar en los métodos de diseño basados en modelos 3D (todavía una novedad en las décadas de 1990 y 2000) y mejorar el intercambio de datos a través de interfaces de TI optimizadas. En 2005, el nombre se cambió a buildingSMART.

La organización internacional cuenta ahora con 550 miembros y está activa en 24 países. Además de la importante tarea de optimizar la interfaz, los miembros trabajan en estrecha colaboración en el desarrollo y estandarización de parámetros para el intercambio abierto de información entre software en proyectos BIM. El medio de transporte fundamental para conseguirlo es el formato IFC.

La “buildingSMART International Spring Summit” en abril de 2017 anunció una nueva era para el formato IFC. Uno de los aspectos más destacados fue la adopción de un “Memorandum of Understanding” (MoU), mediante el cual las empresas ferroviarias de siete países decidieron desarrollar un estándar IFC para las operaciones ferroviarias a mediados de 2019. Actualmente se trabaja en estándares e interfaces para lograr también el mismo flujo completo de información en proyectos de ingeniería.

En el proceso BIM, el IFC apoya el flujo de datos entre diseñadores y software, conectando el modelo BIM con los modelos parciales de las disciplinas especializadas. Además, tiene en cuenta los métodos de trabajo y el flujo de información necesario entre los participantes del proyecto. A modo de ilustración: el arquitecto trabaja principalmente con software de diseño compatible con el método BIM para el desarrollo de sus proyectos; el ingeniero utiliza otro software para el cálculo estático y visualización de las tendencias de fuerzas y momentos, así como para el diseño de la armadura;
el diseñador de los sistemas técnicos del edificio trabaja en su propia aplicación específica. Luego, los diversos subproyectos deben combinarse nuevamente (es decir, federados) en el modelo BIM. El medio de transporte para hacer esto es el formato IFC.

La interfaz IFC también está disponible en aplicaciones para participar en licitaciones para la adjudicación y facturación (cálculo de volúmenes y costos) y para poder importar e interpretar información específica relacionada con licitaciones. Además, el software de diseño compatible con BIM ofrece información relevante para la planificación de tiempos y plazos, así como para el control de costes y procesos de construcción (que en el método BIM son posibles gracias al formato IFC). Las ventajas del método de diseño BIM y la interfaz IFC se extienden a la producción de elementos prefabricados y componentes controlados numéricamente.

Los programas de control de máquinas vinculados a través de IFC evalúan la geometría modelada, la interpretan para los procesos de trabajo de la máquina y la traducen en un producto real.

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